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Alfred Nobel

 

LOS PASILLOS DEL PODER


LOS PASILLOS DEL PODER,
O LA ESCLAVITUD DE LA RAZA HUMANA"


Desde la revolución industrial, el hombre vive bajo la constante amenaza de ser substituido, si no se pone del lado de quienes detentan el poder.
Los telares mecánicos y la reducción de los obreros en las plantas, fue apenas una más de las expresiones de esta continúa, muy marcada tendencia por controlar el trabajo del hombre, en beneficio de una minoría selecta.

Este breve estudio, demuestra los peligros que acechan al hombre del siglo XXI ante la paradoja de un mundo tecnificado y cómodo, donde es más fácil ser esclavizado, incluso, pagando por serlo. El chiste quizá, está en descubrir quien mueve los hilos detrás de las cortinas, y tal vez, nos llevemos una sorpresa.


I "UN POQUITO DE HISTORIA"

El hombre pasó de ser cazador nómada a agricultor sedentario, gracias a la agricultura, porque debían esperarse los tiempos para recoger los frutos de la cosecha. Aunque el esquema era sencillo según se nos ha enseñado, el varón cazando, la mujer dedicada a cuidar a los pequeños, confeccionar la ropa, el utillaje, existen evidencias en Samoa en un trabajo de Margaret Mit donde las labores eran a la inversa, los hombres tejían redes y cuidaban a los niños, mientras las mujeres se dedicaban a la pesca y la recolección de alimentos.

Con la organización de las actividades comunitarias, y la observación de ciertos ritos como los funerarios, los de ciertas cosechas, la adoración al sol, la luna, e incluso animales, se conformaron grupos de poder, donde el liderato era asumido por el hombre fuerte, no precisamente el más selecto, si no el de mayor destreza.
La elección de los representantes, casi siempre fue una utopía.
El liderato era asumido por el más fuerte, con el brazo más diestro (o siniestro, para el caso de los hombres que acompañan a Gedeón en el pasaje bíblico), y no necesariamente representaba el sentir de la mayoría, aunque en las organizaciones tribales el mando llegó a ser reconocido como una función específica. La evolución técnica no fue aparejada a una evolución física, como pudiese pensarse, de acuerdo a los estudios de la antropóloga Annete Laiming-Emperaire.

Las tribus sometían a sus enemigos convirtiéndolos en sus sirvientes. En el medievo, los señores feudales de la Europa generalmente eran quienes detentaban el poder por sus muchos atributos guerreros, siendo el sueño de muchos jóvenes el hacerse de un nombre que les permitiese una genealogía, porque esto significaba, al obtener el preciado tesoro, llevar un apellido excelso, y poder trepar la escala social para recibir títulos con el beneficio de las tierras y los sirvientes.

De allí quizá la explicación de los grandes dragones, porque conquistar fama y fortuna debía significar toda una leyenda, donde la presencia de estos seres fantásticos, le confería más valor a la aventura.

El surgimiento de los feudos, donde los hombres se alquilaban a sí mismos para servir al amo, correspondía a otra forma de esclavitud. No era muy distinto de los jefes, cabecillas y abusones referidos por Marvin Harris en sus trabajos de antropología cultural en las diferentes culturas, como los Ngadju con su concepción del mundo desde el punto de vista docetista (la maldad está en la carne, y por eso consumían con fuego los cadáveres de los muertos, y debían seguirse complicados ritos funerarios, como lo señala el sociólogo francés Hertz en su ensayo sobre "La Muerte"). De esta manera, la fuerza de trabajo siempre fue controlada y manipulada por quienes podían manejarla a su antojo.

El paso desde las villas feudales a la conformación de los estados, requirió de una muy compleja organización donde el pensamiento liberador explicado por los grandes pensadores, dio lugar a que cada quién reconociese su importante labor en el plano de la sociedad, y no se dejase avasallar ni esclavizar. Tommas Hobbes en su "Teoría del Estado", sienta las bases para conformar el plano político que articulase una sociedad más justa, con la expresividad de una representación popular, mientras que Emanuel Kant en su "Crítica de la Razón Pura" dibuja el esquema de esta representatividad. Los estados, sin embargo, desean extender sus fronteras, durante los siglos precedentes al nuestro, llevando en cada conquista, no sólo el control efectivo de los lugares avasallados, si no su propia concepción del mundo.

Es el siglo XX quien ve la libertad de la mayoría de las naciones en estados independientes, aunque siempre ligados a una forma mancomunada de poder como sucedió con la "commenwalt" británica, la mancomunidad británica de naciones. De cualquier forma, las actividades de Hitler con su lucha por instaurar el Cuarto Reich por la supremacía aria (similar a los ideales de Mc Veigh, el responsable del atentado del edificio federal de Oklahoma), revelaban también su deseo de apropiarse del control efectivo del mundo.

El capitalismo y el comunismo, desde sus distintas ópticas, continuaron manifestando esas formas de dominación del hombre por el hombre. El capitalismo se expresó y se manifiesta en consumismo, imposición de modas (con sus cambios cada diez años), y la búsqueda de la alineación de toda persona para impulsar el "marketing", mientras que el comunismo con sus diversas expresiones, pretendía la instauración de una sociedad igualitaria, aunque la existencia de gobernantes privilegiados con Rolls Royce, relojes de oro y costosísimas botellas de licor y espumante champaigne diferenciaban las clases. El muro de Berlín fue la más exacta representación de una forma vergonzosa de dominio, dibujada por el absurdo de una guerra entre las superpotencias, donde la libertad siempre fue el costo de esta confrontación.

II
"LA ALINEACIÓN POR EL PODER"
En "El Castillo", Kafka retrata magistralmente la influencia del señor del villorio que domina desde las alturas, de forma casi omnisciente, la vida de los participantes de
la comunidad. Casi como si fuese el "Hermano Mayor" de Orwell en "1984", ahora practicado en un programa televisivo.

El mercadeo mundial, llamado globalización, con sus defensores y adalides, sus enemigos irreconciliables, genera una expresión más de dominio donde todos y cada uno participamos abierta o encubiertamente en esta titánica labor.

Aquí en México, la supuesta democracia, en realidad ha sido forja de poderosas familias que controlan el ambiente con sus "partidos", hechos a imagen y semejanza de ellos. Así, por ejemplo, la familia Roijas, sale a la luz con el Partido de la Sociedad Nacionalista, el Partido Verde Ecologista, con sus importantes "triunfos" es cosa de la familia González Torres, el de Convergencia por la Democracia es jugada de Dante Delgado Rannauro, ex gobernador de Veracruz, el PAN cuenta con un grupúsculo muy poderoso de empresarios afiliados con el Clero que dominó el entorno nacional, y el PRI contó entre sus filas, a las familias Echeverría y Hank Rohn, porque está ultima sufrió severas perdidas.

La democracia es un círculo de poder donde conviven, agarrados del erario público, representaciones de grupos poderosos dominando el entorno, y como en la Selección Nacional cuya representatividad siempre ha sido la de el poderoso Promotor Deportivo Hurtado, no incluyen a los verdaderos jugadores, y si a los que les convienen. En los partidos, el "juego" democrático, nos cuesta, al menos, 5,300 millones de pesos anuales para "sostenimiento" de estos grupos políticos.

CONCLUSIONES
Desafortunadamente, todavía arrastramos un cumulo de trabas donde no se puede contender con libertad, y las leyes electorales son apenas una muestra de lo que significa en realidad ser libre.

El triunfo del foxismo reveló el cansancio general de la gente ante un modelo agotado, pero que todavía contaba con algunos beneficios que el pueblo añora, porque existen avances innegables en diversos rubros, mientras el PAN sólo ha demostrado que no es capaz de dirigir la "máquina" a pesar del "sótano" debajo de Los Pinos desde donde se efectuó la fatídica llamada a Castro, y donde se controla el ambiente nacional con fuentes de inteligencia.

La única salida consiste en realizar importantes reformas, donde el engranaje de los grupos de poder, con sus pasillos obscuros, dejen de tener todos los hilos en la mano, y pueda comenzarse, la verdadera construcción de una democracia, y no la simulación que hemos estado viviendo, para desgracia de nosotros, y nuestros hijos.

Quizá, estemos más cerca de una irrupción de proporciones descomunales, y debemos unir esfuerzos como mexicanos, para no ser rehenes de quienes buscan apoderarse de nuestra tierra buscan desde hace muchos años.
Cerrar filas, por México es la clave.
CHETUMAL, QROO, 29 DE ABRIL DE 2002.

POR JESÚS QUINTANILLA OSORIO.